• lunes, octubre 26, 2020

Carta De AMEDI Al Presidente De La Cofetel

Amedi
Amedi
diciembre04/ 2016

23 de julio de 2010

Carta de AMEDI a la Cofetel

A continuación le enviamos una carta que la Asociación Mexicana de Derecho a la Información envió al Mtro. Mony de Swaan, comisionado presidente de la Cofetel, en la cual  expresa su postura respecto al resultado de la subasta para asignar las franjas de 1740 a 1755 MHz y de 2140 a 2155 MHz, que beneficia al grupo que conforman Nextel y Televisa.

 

México D.F., 23 de julio de 2010

 Mtro. Mony de Swaan

Comisionado Presidente

Comisión Federal de Telecomunicaciones

Presente

 

Maestro De Swaan:

 El Estado mexicano está a punto de entregar, a un precio irrisorio y por encima del interés nacional, un considerable segmento del espectro radioeléctrico. El resultado de la subasta para asignar las franjas de 1740 a 1755 MHz y de 2140 a 2155 MHz, beneficia al grupo que conforman Nextel y Televisa con una oferta de solamente 180 millones de pesos. Ese resultado ha sido consecuencia de las intencionalmente parciales bases para dicha licitación, que fueron diseñadas para beneficiar al consorcio Televisa y su socio en el negocio de la telefonía. 

En la Asociación Mexicana de Derecho a la Información coincidimos con las ya numerosas voces que están denunciando esa subasta como atentatoria al interés de la sociedad. El monto que ofrecieron Televisa y Nextel por 30 Megahertz en todo el país, es varias veces menor a los que han propuesto otras empresas por segmentos más estrechos del espectro radioeléctrico. Tan solo en la misma subasta, otra empresa se comprometió a pagar 1059 millones de pesos por 10 Megahertz en una sola de las 9 regiones en las que está organizada la distribución de frecuencias.

La COFETEL está a tiempo de impedir ese nuevo obsequio a Televisa y socio. El artículo 17 de la Ley Federal de Telecomunicaciones señala: “Cuando las proposiciones presentadas en la licitación pública no aseguren las mejores condiciones para la prestación de los servicios, las contraprestaciones ofrecidas no sean satisfactorias a juicio de la Secretaría o no cumplan con los requisitos establecidos en las bases de la licitación, se declarará desierta la licitación y podrá expedirse una nueva convocatoria”.

Esa es la situación en la que nos encontramos. La alianza de Televisa y Nextel no tiene como propósitos mejorar el servicio de telefonía ni beneficiar de manera alguna el interés de la sociedad. Las bases de esa licitación favorecían de antemano a tales empresas, al establecer un límite de concentración del espectro radioeléctrico que dejó fuera a otros competidores.

Sería pertinente buscar que en la operación de las telecomunicaciones haya más actores si con ello se impulsara una auténtica mejoría en la calidad y el precio de los servicios. Sin embargo al diseñar las bases de la mencionada licitación y en general, en varias de sus decisiones recientes para ese sector, el gobierno federal y la Comisión Federal de Telecomunicaciones no han tomado en cuenta el peso que ya tiene Televisa tanto en telecomunicaciones como en la radiodifusión. 

Las frecuencias que usufructúa el consorcio Televisa tan solo para difundir televisión y radio, superan el espectro que manejan otros operadores en telefonía. Si se quiere promover una auténtica diversificación hay que tomar en cuenta el espectro radioeléctrico que administra cada operador, independientemente del uso que tengan las bandas de las que es beneficiario: telefonía, transmisión de datos, televisión o radiodifusión. Hoy en día el mercado de las telecomunicaciones es uno solo y amalgama varios de esos servicios o todos ellos. Considerarlo de manera segmentada implica desconocer la convergencia digital que define la utilización del espectro radioeléctrico.

El propósito de beneficiar a Televisa en esa licitación fue impulsado por el gobierno, así como por varios partidos políticos –señaladamente el Revolucionario Institucional– desde noviembre pasado, cuando el Congreso aprobó una exención fiscal destinada a las empresas que resultasen favorecidas con la asignación de las bandas ubicadas entre 1710 y 1770 Megahertz, así como entre 2110 y 2170 MHz 

Cuando, junto con otras voces y organizaciones, impugnamos aquella exención fiscal, dijimos que beneficiaría a Televisa. El gobierno y varios legisladores del PAN y del PRI respondieron que esa afirmación era aventurada. Hoy se confirma que los principales beneficiarios de aquella injustificable dispensa fiscal son, precisamente… Televisa y la empresa que se le ha asociado para ese negocio.

El espectro radioeléctrico es un recurso nacional que resulta inadmisible sea adjudicado a precios muchísimo menores a su valor de mercado y menos aún a quienes ya ocupan abundantes frecuencias de radiodifusión. Si el Estado, o el organismo regulador de las telecomunicaciones, quieren propiciar diversidad y competencia en la utilización de las frecuencias, hay muchas otras medidas que se pueden contemplar, entre otras la creación de empresas sociales y/o de capital estatal para participar en el mercado de las telecomunicaciones. En todo caso, si esas franjas del espectro radioeléctrico son asignadas a consorcios de reconocido poder comunicacional, es indispensable que sea a su valor real y no como ganga política.

Atentamente

Dr. Raúl Trejo Delarbre

Presidente de la AMEDI

Mtro. Jorge Enrique Bravo Torres Coto, Comité Editorial. Lic. Aleida Calleja Gutiérrez, Comité de Relaciones Internacionales. Lic. Daniel Contreras Henry, Comité de Enlace Institucional. Mtra. Maricarmen de Lara Rangel, Comité de Vinculación Social. Lic. José Agustín Pineda Ventura, Comité Jurídico. Dr. Jerónimo Repoll, Comité de Finanzas. Mtra. Beatriz Solís Leree, Comité Académico. Mtro. Gabriel Sosa Plata, Comité de Investigación.