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Lamenta María Marván la apatía política que caracteriza a millennials

Amedi
Amedi
octubre24/ 2016

La Jornada

En torno a las elecciones presidenciales de 2018 y la participación de los denominados millennials (la generación que nació en la década de los 80 y hasta 2000), María Marván Laborde, académica del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), de la Universidad Nacional Autónoma de México, indicó que lamentablemente lo que caracteriza a este grupo es la apatía política.

La ex consejera del Instituto Federal Electoral añadió que son una generación a la que el voto les importa poco. En México podemos pensar, por ejemplo, que el interés de la mayoría de estos chicos por obtener su credencial de elector cuando cumplen 18 años tiene mucho más que ver con conseguir una identificación que les permita entrar a los antros, y no con la posibilidad de participar en los comicios.

Apuntó que en términos generales se asume que es una de las generaciones más desencantadas de la política y que menos sentido encuentra en su intervención en procesos electorales. Es en discusiones políticas que ocurren en las redes sociales donde más se enganchan, pero responden en mayor proporción al escándalo que a la propuesta.

A través de los teléfonos móviles, dijo, los jóvenes de entre 18 y 35 años de edad se informan del acontecer mundial. En ese contexto, no tengo duda de que las próximas elecciones pasarán por estos dispositivos y las redes sociales, como sucede en otros países; esa sería una manera de incorporarlos a los procesos políticos.

Marván Laborde expuso que los candidatos a la Presidencia de la República para 2018 deberían considerar que se puede entusiasmar a los jóvenes. El senador estadunidense Bernie Sanders ya confirmó que sí hay manera de apelar a sus necesidades, buscarlos y ofrecerles una oferta distinta e involucrarlos, precisó.

Los votantes millennials, dijo, deberían ser una preocupación fundamental. Si les hablamos de las cosas que les interesan y preocupan, podría incrementarse su participación, aunque no en 100 por ciento, concluyó.