• Viernes, junio 23, 2017
Plan de Trabajo

Presidencia y Consejo Directivo 2015-2017

10 acciones que buscarán regresar la institucionalidad de la Amedi, generar una visión colectiva, un plan de trabajo robusto, transparencia en el ejercicio administrativo, reconstrucción del tejido político con asociaciones afines, autoridades y medios de comunicación; retomar las alianzas con el movimiento social y con organizaciones de la sociedad civil organizada; pluralismo mediático y combate a la concentración; mejoramiento del régimen legal de la comunicación; posicionamiento de argumentos sólidos y robustos en la compulsiva agenda de la comunicación.

  1. Consejo Consultivo y fortaleza institucional. Restituir el Consejo Consultivo con sus facultades, actividades y reactivar el diálogo constructivo, generoso que se sostenía con él, así como recuperar su carácter de autoridad. Por ello, someteré mi plan de trabajo, la creación de la Secretaría General y el nombramiento respectivo a ese cuerpo colegiado para que lo discutamos, se enriquezca y se autorice, en su caso. Propongo incluir a nuevos miembros y consejeros. Este consejo es la fuerza de la Amedi, fortalece la democracia, la institucionalidad y el rumbo de nuestra asociación. Nada sin el Consejo Consultivo, nadie sobre él.
  2. Diálogo inmediato con capítulos estatales. Recuperar de inmediato el diálogo con los capítulos estatales y construir con ellos las agendas locales, generar proyectos y diseñar diálogos privilegiados por la defensa del derecho a la información con sus antiguas y nuevas causas. La agenda de cada asociación es distinta y diversa, como la comunicación. Por ello, la Amedi será sensible a escuchar, opinar, apoyar y coadyuvar en la materialización de la agenda de la comunicación local. La fuerza vital de la Amedi son sus capítulos estatales, nunca más sin ellos.
  3. Medios públicos, radios indígenas y comunitarias. Generaré una estrategia inmediata con las radios comunitarias, indigenistas y los medios públicos para dar gestión al presupuesto de 1 por ciento contemplado en la reforma constitucional, coadyuvar en la mejora del presupuesto público y revisar la oportunidad de obtener concesión única o más servicios, incluidos los de telecomunicaciones, para ser operadores móviles virtuales. Me comprometo a iniciar un programa de revisión inmediata de las condiciones de competencia y operación de estos medios en un entorno digital. Generaremos un documento estratégico que nos permita explicar los retos, desafíos y oportunidades del ecosistema digital para los medios públicos y las emisoras sociales.
  4. Reposicionamiento de mensajes e imagen. Durante lo que queda de 2015 y 2016, vamos a reposicionar la presencia y discurso de la Amedi en todos los foros nacionales, la prensa y tomadores de decisiones (Congreso, autoridades federales y locales) y posicionarlo en los foros internacionales (Unión Internacional de Telecomunicaciones, UNESCO, CEPAL, CITEL, ONU y buscar diálogos con ISOC, LACNIC y ICANN). Solicitaré la calidad de observadores en organismos internacionales vinculados al derecho a la información.
  5. Diálogo con tomadores de decisiones. A partir de este año, organizaré un programa de encuentro y diálogo con los principales actores públicos de la comunicación. Propongo recuperar los espacios, los argumentos y el diálogo con los principales actores públicos y privados de nuestra materia: IFT, Subsecretaría de Comunicaciones, los nuevos diputados y el Senado de la República. El nuevo ecosistema digital necesita que nos acerquemos con Google, Yahoo, Twitter, Facebook, etcétera. Recuperaré la sana tradición que la Amedi tenía de organizar desayunos y diálogos sinceros y abiertos con estos tomadores de decisiones.
  6. Política de educación digital. El derecho de acceso a las TIC es un habilitador de otros derechos fundamentales (salud, seguridad, acceso a la cultura…); la educación es uno de ellos. De obtener la presidencia de esta asociación, organizaré cuatro foros regionales con ministros de educación de América Latina, para posicionar la urgencia de fortalecer el Aula Digital en México y la región, con políticas claras, inversión y sistemas de evaluación. Comenzaremos con México, de ser posible este mismo año.
  7. Economía de la comunicación. No hay peor gravamen que el impuesto a la libertad de expresión y a un derecho fundamental como el derecho de acceso a las TIC. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) es un gravamen adicional que sólo aplica para refrescos y cigarros; su finalidad no es recaudar sino inhibir consumos nocivos para la salud. En este caso, solicitaré la eliminación de este impuesto especial a las telecomunicaciones, único en América Latina y el mundo. Que no haya confusión: pedir eliminar el IEPS no es en beneficio de las empresas, sino de los usuarios que pagan directamente en su factura ese incremento. Buscaré que se reponga el presupuesto disminuido a México Conectado y los programas de educación e infraestructura digital en el diseño del presupuesto 2016-2017.
  8. Programa de ciudades conectadas (agenda digital ciudadana). La batalla por la defensa del derecho a la información en una sociedad conectada se dará en las ciudades conectadas, con los servicios públicos básicos digitales: transporte, gas, agua, electricidad, seguridad… Propongo la creación de un indicador de ciudades digitales y sus beneficios en materia social, económica y jurídica. Buscaré los financiamientos internacionales para comenzar este programa de notable futuro en México. La Amedi organizará el primer foro de ciudades digitales en el marco del foro regional de Smart Cities de ASIET en 2017.
  9. Política pública y de Internet. Daremos un seguimiento inmediato a los indicadores de gestión de la Estrategia Digital Nacional (cobertura y servicios), a los debates globales de gobernanza en Internet y neutralidad de la red y participar en debates de protección de datos y acceso a información pública
  10. Expansión del mensaje. A partir de 2016, buscaré abrir nuevas unidades de la Amedi en el país y en América Latina. Nuestra presencia y claridad en el mensaje deben generar liderazgo y diálogos constructivos a lo largo de nuestro país y América Latina.